Poema V

Tropecé con tu corazón apagado,

me detuve y procuré reavivarlo.

Una pequeña centella afloró

en tu bello corazón

y el mío ardió con más fuerza.

Sin saber cómo, perdí tu llama

helándose tu sentimiento

ante la eternidad de mi amargo ardor.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s